Atender el teléfono y el WhatsApp sin estar pendiente
Viernes, nueve de la noche, sala llena. Suena el teléfono y un camarero deja una mesa a medias para coger una reserva.
El recepcionista coge la llamada y reserva según las mesas libres; tus camareros no paran de atender la sala.
El recepcionista, un asistente con inteligencia artificial, atiende llamadas y WhatsApp en nombre de tu negocio, con tu saludo.
Si piden cita, la reserva en tus huecos libres y guarda sus datos.
Tus camareros atienden la sala, no el teléfono.
































