Gestionar las reservas sin libro de papel y sin aceptar más gente de la que cabe
Apuntas las reservas en un cuaderno. Un sábado aceptas a un grupo de ocho cuando solo te quedaban cinco plazas, y otra reserva queda apuntada dos veces.
Tu cliente reserva en tu web y solo ve las horas en las que cabe su grupo.
Tu página de reservas cuenta tus plazas: cada grupo solo ve las horas en que cabe.
El recepcionista pregunta cuántos son antes de ofrecer hora, y dice la verdad si no caben.
Solo ofreces las horas en las que el grupo cabe de verdad.







