Atender el teléfono y el WhatsApp sin estar pendiente
Once de la noche. Alguien con una multa escribe al despacho para saber si lleváis su caso. Nadie contesta hasta mañana.
El recepcionista le dice qué asuntos lleváis y le apunta la cita para el día siguiente mientras tú duermes.
El recepcionista, un asistente con inteligencia artificial, atiende llamadas y WhatsApp en nombre de tu negocio, con tu saludo.
Si piden cita, la reserva en tus huecos libres y guarda sus datos.
Tu despacho apunta citas mientras tú duermes.


















